10 minutos, solo eso.
Lo sé, puedo sentirlo, pero no se puede estar seguro del futuro, por muy pequeño que sea el intervalo, pero aún así, lo sé, lo siento, es la llamada fe de la que hablan las personas, es intangible pero pesa, aunque no es momento para pensar en términos, mis cavilaciones me han hecho perder al menos cinco minutos, volteo, miro el reloj y no fueron 5 minutos, ¡Fueron 8!
2 minutos, tan poco queda.
No hay mucho que hacer en 2 minutos, aprieto mis dientes y espero la llegada del minuto 0, del fin, espero solo que no duela, cierro los ojos y no hay tiempo para…
…0

-Uh?

-Cero?

Abro lentamente los ojos, primero uno, el izquierdo, lentamente, luego el otro, más rápido, miro con el primero ojo abierto el reloj y 12 con 5 y avanzando.
Pero dentro de mí instinto felino lo decía, era esta la hora del fin, el minuto del fin, el segundo, el instante, el momento final, pero no llego.
La fe gatuna quizás no es fiable, quizás es exclusiva de humanos, repaso en mi mente la imagen calcada a la perfección de las palabras del gato que venía de la luna. "El día 22 del séptimo mes, es el inicio del fin, así que no saldréis a vagar, que el fin ha llegado".
Por más que le doy vueltas, es la única explicación para mí. Temeroso de salir a la calle, por las advertencias del compañero lunar, me quedo aquí frente a este reloj, esperando ver indicios de que afuera todo este cambiando, en el aire no hay olor a compañeros felinos, el aire no huele más que a soledad, pero con un poco de valor a arriesgarlo todo, salgo.
Afuera de la casa no hay nada, calles vacías, carentes incluso de humanos, no hay ni siquiera viento que sople y haga danzar los restos de basura que suele haber en esta ciudad. Camino.
Al llegar lejos mi nariz empieza a detectar algo, abro la boca y saboreo el aire, y si, si lo es, ese olor al que estoy acostumbrado, esencia de féminas, ¡De féminas gatunas! Y no solo una, sino varias, tantas que no se distinguir bien. Así que acelero el paso y doy grandes saltos, esquivando obstáculos hasta dar con el lugar, donde seguro mis dudas, mi incertidumbre, serán disipados.
Al irme aproximando voy notando un sonido, peculiar pero no puedo saber que es, pero se con certeza que es producido desde mi destino.
Tras saltar algunas bardas, subir edificios y cruzar tejados, al fin, empiezo a divisar, sin poder ver cuanto demoré, llegó y solo hay un gato, corrección una gata, sentada en el borde de un tejado y un aparato parecido a un cuerdo del cual sale un sonido muy acogedor a mis oídos.
¿Es música?, pregunto.
Sí, sí lo es, responde.
-La estas creando con ese artefacto de procedencia humana.
-Sí, pero no es humana, este artefacto y muchos otros fueron dados a los humanos años atrás para el deleite de nosotros.
-¿De nosotros, tú y yo?
-No tontito, de nosotros los gatos.
Y la gata empieza a reír y prosigue.
-Esperaba que alguien se acercará, y con el pasar del tiempo nadie venía.
-Bueno ya sabes, la profecía, supongo que todos están resguardados.
-Pero si es por la profecía que debían de venir, el día 22 del séptimo mes, es el inicio del fin, así que no saldréis a vagar, que el fin ha llegado, reuniros con su líder, en su aniversario, un felino lunar que les ha de llamar con melodías ancestrales.
-Eso debió ser, los gatos terrestres solo conocemos la mitad de la profecía, no conocemos la parte del líder en adelante.
-No importa, has venido tú, nosotros dos comenzaremos la conspiración para el dominio del gato sobre el humano.
-¡Solo yo! ¿Segura?
-Sí, la conspiración es mejor si empieza por uno, y por ser el primero tendrás un lugar a mi lado cuando llegue al trono.
-Bueno supongo que me debo considerar afortunado, pero tengo algunas dudas.
-Adelante pregunta.
-¿Cuál es tu nombre? ¿Cómo llegaste de la luna? ¿Cómo dominaremos a los humanos?
-Oh es verdad, mi nombre es Reich, llegue de un salto, los dominaremos como música, para eso traigo este aparato. y ¿Cuál es tu nombre?
-Mi nombre me da pena, pero te lo diré, mi nombre es Nejo,
-¿Nejo, porqué ese nombre?
-Bueno verás, supongo que el humano que me puso así se baso en 2 cosas, en mí color y en un juego de palabras porque según dice, parezco un conejo, así que aveces me llama “Gatonejo”.
-Oh, me parece lindo, mucho gusto Gatonejo.
-Ah una cosa más, según la profecía el día marcado es el aniversario de nuestra líder ¿verdad?
-Sí.
-¿Y tú eres nuestra líder?
-Sí.
-Entonces, es tu aniversario ¿verdad?
-Sí.
-Felicidades.
Y después de un gran abrazo es como conocí a la gata lunar Reich, quien se convertiría en mí líder, mi reina, mi diosa, mi esposa y guiaría a los gatos terrestres a la revolución y sometimiento de la raza humana.

10 minutos, solo eso.

Lo sé, puedo sentirlo, pero no se puede estar seguro del futuro, por muy pequeño que sea el intervalo, pero aún así, lo sé, lo siento, es la llamada fe de la que hablan las personas, es intangible pero pesa, aunque no es momento para pensar en términos, mis cavilaciones me han hecho perder al menos cinco minutos, volteo, miro el reloj y no fueron 5 minutos, ¡Fueron 8!

2 minutos, tan poco queda.

No hay mucho que hacer en 2 minutos, aprieto mis dientes y espero la llegada del minuto 0, del fin, espero solo que no duela, cierro los ojos y no hay tiempo para…

…0

-Uh?

-Cero?

Abro lentamente los ojos, primero uno, el izquierdo, lentamente, luego el otro, más rápido, miro con el primero ojo abierto el reloj y 12 con 5 y avanzando.

Pero dentro de mí instinto felino lo decía, era esta la hora del fin, el minuto del fin, el segundo, el instante, el momento final, pero no llego.

La fe gatuna quizás no es fiable, quizás es exclusiva de humanos, repaso en mi mente la imagen calcada a la perfección de las palabras del gato que venía de la luna. "El día 22 del séptimo mes, es el inicio del fin, así que no saldréis a vagar, que el fin ha llegado".

Por más que le doy vueltas, es la única explicación para mí. Temeroso de salir a la calle, por las advertencias del compañero lunar, me quedo aquí frente a este reloj, esperando ver indicios de que afuera todo este cambiando, en el aire no hay olor a compañeros felinos, el aire no huele más que a soledad, pero con un poco de valor a arriesgarlo todo, salgo.

Afuera de la casa no hay nada, calles vacías, carentes incluso de humanos, no hay ni siquiera viento que sople y haga danzar los restos de basura que suele haber en esta ciudad. Camino.

Al llegar lejos mi nariz empieza a detectar algo, abro la boca y saboreo el aire, y si, si lo es, ese olor al que estoy acostumbrado, esencia de féminas, ¡De féminas gatunas! Y no solo una, sino varias, tantas que no se distinguir bien. Así que acelero el paso y doy grandes saltos, esquivando obstáculos hasta dar con el lugar, donde seguro mis dudas, mi incertidumbre, serán disipados.

Al irme aproximando voy notando un sonido, peculiar pero no puedo saber que es, pero se con certeza que es producido desde mi destino.

Tras saltar algunas bardas, subir edificios y cruzar tejados, al fin, empiezo a divisar, sin poder ver cuanto demoré, llegó y solo hay un gato, corrección una gata, sentada en el borde de un tejado y un aparato parecido a un cuerdo del cual sale un sonido muy acogedor a mis oídos.

¿Es música?, pregunto.

Sí, sí lo es, responde.

-La estas creando con ese artefacto de procedencia humana.

-Sí, pero no es humana, este artefacto y muchos otros fueron dados a los humanos años atrás para el deleite de nosotros.

-¿De nosotros, tú y yo?

-No tontito, de nosotros los gatos.

Y la gata empieza a reír y prosigue.

-Esperaba que alguien se acercará, y con el pasar del tiempo nadie venía.

-Bueno ya sabes, la profecía, supongo que todos están resguardados.

-Pero si es por la profecía que debían de venir, el día 22 del séptimo mes, es el inicio del fin, así que no saldréis a vagar, que el fin ha llegado, reuniros con su líder, en su aniversario, un felino lunar que les ha de llamar con melodías ancestrales.

-Eso debió ser, los gatos terrestres solo conocemos la mitad de la profecía, no conocemos la parte del líder en adelante.

-No importa, has venido tú, nosotros dos comenzaremos la conspiración para el dominio del gato sobre el humano.

-¡Solo yo! ¿Segura?

-Sí, la conspiración es mejor si empieza por uno, y por ser el primero tendrás un lugar a mi lado cuando llegue al trono.

-Bueno supongo que me debo considerar afortunado, pero tengo algunas dudas.

-Adelante pregunta.

-¿Cuál es tu nombre? ¿Cómo llegaste de la luna? ¿Cómo dominaremos a los humanos?

-Oh es verdad, mi nombre es Reich, llegue de un salto, los dominaremos como música, para eso traigo este aparato. y ¿Cuál es tu nombre?

-Mi nombre me da pena, pero te lo diré, mi nombre es Nejo,

-¿Nejo, porqué ese nombre?

-Bueno verás, supongo que el humano que me puso así se baso en 2 cosas, en mí color y en un juego de palabras porque según dice, parezco un conejo, así que aveces me llama “Gatonejo”.

-Oh, me parece lindo, mucho gusto Gatonejo.

-Ah una cosa más, según la profecía el día marcado es el aniversario de nuestra líder ¿verdad?

-Sí.

-¿Y tú eres nuestra líder?

-Sí.

-Entonces, es tu aniversario ¿verdad?

-Sí.

-Felicidades.

Y después de un gran abrazo es como conocí a la gata lunar Reich, quien se convertiría en mí líder, mi reina, mi diosa, mi esposa y guiaría a los gatos terrestres a la revolución y sometimiento de la raza humana.

Baby Snakes
7” on Dance Records (SW)
MOD-1 (1987)
a. Broken Toy

Tony & The Hippy Boys
7” on Gas (UK)
GAS-121 (1969)
a. Janet

The Yardbrooms with Tommy McCook & The Supersonics
7” on Treasure Isle (JA)
TIS-205 (1969)
a. If You See Jane

modrules:

Makin Time

modrules:

Makin Time

vigorton2:

Margaret Nolan

Uk Press
Hemsley Morris (JA)
7” on Caltone
TONE-104 (1967)

Prod. Phil Phrat
Studio Band: Tommy McCook & The Supersonics


Reissue
7” on Caltone (Pressure Sounds)
PSS-049 (2011)

Hemsley Morris (JA)
7” on Jontom
CUT-9 (1967)
a. Love Is Strange